Una blanca razón
está construyendo castillos.
Será cuestión
de ser sensatos.
Pero el lento
sonido de las olas
no tiene motivos
para engañarnos.
Mira ese mar inmenso
hecho de recuerdos.
Ni tú no yo podemos
resistirnos a ellos.
Apagarás el fuego
y velaremos a los muertos.
Y los negros castillos
serán nuestros carceleros.
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