jueves, 2 de junio de 2016

De regreso

Hablas de deshacer el tiempo,
de regresar a los años de la inocencia.
Hechizando el presente, disolviendo los años.
Sueñas con borrarlo todo, sin pestañear.
Un resplandor repentino, un trueno,
convirtiendo en polvo los castillos de arena.
Volveríamos entonces a aquella playa inmensa,
que parecía que no alcanzaba al mar;
a los veranos que se detenían de pronto
y parecían dilatarse sin fin, ajenos a cualquier lógica.
Nuestro coche azul, la carretera estrecha,
las cálidas noches serpenteantes,
el paseo sombrío, las risas sordas,
el camino hacia la colina…
todo nacería de nuevo, 
nuevo como lo era entonces
para acogernos con un abrazo sordo.
Tu y yo seríamos otra vez amantes torpes,
soñando de nuevo con las montañas inmensas,
con un futuro infinito y nuestro que atesorar
y la ingenuidad de creernos eternos y poderosos.
Hablas de detener el tiempo
y yo quiero creer que podemos hacerlo.
Es cierto, todo es cierto.
Si cerramos los ojos, Rocío,
juntos los dos, seguro que podremos.

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